Tijuana enfrenta un grave problema de recolección de basura, ya que actualmente solo se atienden 1,000 de las 1,800 toneladas generadas diariamente, lo que deja un rezago de 800 toneladas.
Así lo señaló la regidora Magali Ronquillo Palacios, quien advirtió que esta situación ha derivado en la proliferación de basureros clandestinos, la obstrucción de desagües y drenajes abiertos, así como la invasión de caminos y la emisión de olores desagradables y contaminantes que afectan la salud pública.
Actualmente, el municipio cuenta con solo 172 camiones recolectores, lo que obliga al personal del Ayuntamiento a realizar labores extraordinarias para atender puntos críticos de acumulación de desechos.
Para enfrentar esta problemática, la regidora destacó la importancia de nuevos contratos con empresas de recolección por un periodo de 30 meses, asegurando que estos no representarán un costo adicional y permitirán mantener tarifas fijas hasta 2025.
Además, explicó que los contratos anuales han resultado insuficientes, ya que los cambios administrativos y los ajustes en los ejercicios fiscales generan vacíos en la prestación del servicio, particularmente en meses críticos como diciembre y enero, cuando la producción de basura aumenta hasta en un 40%.
La regidora hizo un llamado a garantizar un esquema de recolección eficiente y continuo para evitar que la acumulación de basura siga afectando la calidad de vida de los tijuanenses.