30-10-2026

Christa Pike habla por primera vez tras sobrevivir a un intento de ejecución en Tennessee
La única mujer en el corredor de la muerte del estado describe su dolor físico y emocional en su primera declaración pública desde el 30 de septiembre. Sus abogados preparan una larga batalla legal para evitar un nuevo intento
La única mujer en el corredor de la muerte del estado describe su dolor físico y emocional en su primera declaración pública desde el 30 de septiembre. Sus abogados preparan una larga batalla legal para evitar un nuevo intento
Más de un mes después de sobrevivir a un intento de ejecución por inyección letal, Christa Pike, de 50 años, habló por primera vez. En un comunicado dictado a sus abogados desde la enfermería de la prisión y difundido este viernes, aseguró que se está recuperando, pero que su situación dista de ser buena.
“Desde aquella noche, no ha habido un solo momento en el que no haya sentido dolor”, afirmó. Enumeró que le duelen el cuerpo, los brazos, las manos y la garganta, y que todavía le cuesta hablar. Añadió que el sufrimiento no es solo físico: “Hay dolor en mi mente y en mi alma”.
Aislamiento y recuperación
Pike permanece en la enfermería del Centro de Rehabilitación Debra K. Johnson, en Nashville, en gran parte apartada del resto de las reclusas. Según explicó, esa separación le causa un sufrimiento propio. Recordó que pasó 28 años en régimen de aislamiento desde que ingresó al corredor de la muerte y dijo que lo que vive hoy es “una repetición” de esa condición.
“Me estoy recuperando, y sé que me estoy fortaleciendo”, sostuvo. Luego matizó: “Pero recuperarse no es lo mismo que estar bien”.
Pike contó que había dado por hecho que moriría. Según su declaración, estaba “preparada para morir”, pero despertó “sola en un hospital, confundida y con dolor”. “No sé por qué sobreviví. No sé qué viene después. Algunos días, encontrar esperanza es más difícil que otros”, dijo.
También expresó que piensa en la familia de su víctima y en “el terrible dolor y la pérdida” que ha soportado. Criticó además lo que llamó “la incompetencia” que, a su juicio, puso a tantas personas en esta situación. Agradeció al personal médico que la atendió (“me trataron con compasión, dignidad y respeto”), a sus abogados y a las personas, cercanas o desconocidas, que le han escrito para apoyarla.
Lo que ocurrió la noche del 30 de septiembre
El intento de ejecución se realizó en la prisión de máxima seguridad Riverbend, en Nashville. De acuerdo con los reportes, el equipo tardó cerca de una hora en colocar las vías intravenosas y luego administró dos dosis de pentobarbital, un barbitúrico. Según los testigos, Pike se quejó de dolor en el brazo mientras recibía las inyecciones y siguió respirando. Sus abogados relataron que dijo que el brazo “iba a estallar” y que sentía que “ardía”.
Los testigos fueron sacados de la sala cuando ella aún mostraba signos de vida. Pike fue trasladada en ambulancia a un hospital y conectada a un respirador. Al principio no se esperaba que sobreviviera. Recuperó el conocimiento a los seis días y después fue devuelta a prisión. Sus abogados informaron que desarrolló neumonía, que tenía los brazos hinchados y con hematomas, y que no podía tragar.
Su defensa atribuye las lesiones en los brazos a los intentos fallidos del personal por insertar las agujas, o a que el fármaco se filtró hacia el tejido en lugar de llegar al torrente sanguíneo. Varios expertos consideran posible esa filtración. El Departamento de Correcciones de Tennessee ha dicho que siguió “cada paso del protocolo de ejecución” aprobado legalmente. Se negó a comentar la declaración de Pike y hasta ahora no ha explicado qué falló.
Según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte, Pike es la primera persona documentada que sobrevivió a una inyección letal después de recibir los fármacos.
Consecuencias en Tennessee
El caso tuvo efectos inmediatos. El gobernador republicano Bill Lee suspendió las ejecuciones programadas hasta el final de 2026 y ordenó una investigación independiente para “determinar exactamente qué ocurrió”. El comisionado de Correcciones, Frank Strada, presentó su renuncia, con vigencia a fin de octubre, y dijo que era “lo más conveniente para el estado”.
No es el primer incidente de este tipo en el año. En mayo, las autoridades no lograron colocar una vía intravenosa a Tony Carruthers, que quedó con múltiples heridas en el pecho y los brazos. En ese caso no llegó a inyectársele el fármaco.
El crimen que llevó a Pike al corredor de la muerte
En 1995, Pike tenía 18 años cuando, junto con su entonces novio, Tadaryl Shipp, de 17, y una tercera persona, mató a Colleen Slemmer, de 19. Los tres habían coincidido en un programa de capacitación laboral para jóvenes de bajos ingresos en Knoxville. Las investigaciones establecieron que Pike veía a Slemmer como una rival sentimental. Según el recuento del caso, llevaron a la joven a un lugar apartado, donde la golpearon, torturaron y asesinaron.
Shipp, que era menor de edad, no recibió la pena capital y fue condenado a cadena perpetua. La tercera persona declaró contra ambos y obtuvo libertad condicional. Pike no niega su participación. Sus abogados alegan que el jurado nunca conoció toda su historia: una infancia marcada por abuso sexual, maltrato físico y abandono, además de problemas de salud mental. Por eso pidieron cambiar la pena por cadena perpetua sin libertad condicional.
Un tribunal de apelaciones frenó la ejecución a última hora, pero el Tribunal Supremo permitió que siguiera adelante. De haberse concretado, Pike habría sido la primera mujer ejecutada en Tennessee en más de 200 años.

¿Qué viene ahora?
La condena a muerte sigue vigente. Lee, que deja el cargo en enero, rechazó conmutarla. Consultado esta semana sobre un posible nuevo intento, dijo suponer que la sentencia seguirá igual “a menos que los tribunales determinen otra cosa”. Los fiscales señalaron que por ahora no hay ninguna orden de ejecución pendiente.
Los abogados de Pike anticipan una larga disputa judicial si el estado busca fijar una nueva fecha. Un juez ya ordenó conservar toda la evidencia del intento fallido: jeringas, vías intravenosas, fármacos y registros del personal que participó.
La madre de Slemmer, May Martinez, viajó desde Florida para presenciar la ejecución. Dijo a una filial de ABC que solo quiere “justicia” y que el estado debe “hacer las cosas bien” sin sacar a Pike del corredor de la muerte.
El tema también llegó a la campaña electoral, con comicios el próximo mes. La candidata republicana a la gubernatura, la senadora Marsha Blackburn, prometió reanudar las ejecuciones y apoyar la ampliación de los métodos disponibles. Su rival demócrata, Jerri Green, afirmó que bloqueará cualquier ejecución mientras ocupe el cargo.

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