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Del Geisha récord al Black Ivory: los cafés más caros del mundo

VIDA Y ESTILO

01-10-2026


Foto: Web

Foto: Web

Redacción BajaNewsMx
Editorial bajanews.mx| BajaNews
Publicado: 01-10-2026 14:32:30 PDT

En el Día Internacional del Café, un repaso por las variedades que llegan a costar miles de dólares el kilo

Cada 1 de octubre se celebra una bebida que está en casi todas las mesas, pero no todos los cafés cuestan lo mismo. Algunos se cultivan en fincas premiadas a gran altitud, otros se obtienen mediante procesos poco convencionales y unos cuantos se venden en subastas internacionales a precios difíciles de imaginar.


El récord: un Geisha de Panamá


En la subasta Best of Panama 2025, un lote de 20 kilos de café Geisha de Hacienda La Esmeralda, en Boquete, se vendió en 604,080 dólares a una empresa de Dubái. Eso equivale a 30,204 dólares por kilo.


La cifra corresponde a un lote limitado y con puntuación extraordinaria, no al precio habitual de una bolsa de Geisha. Esta variedad es originaria de Etiopía y llegó a Panamá a inicios de los años sesenta. Es delicada, da pocos frutos y es sensible a las plagas. Su perfil de taza recuerda al jazmín, la bergamota, los cítricos y las frutas, y se dice que lo mejor de su sabor aparece en cultivos por encima de los 1,600 metros. En el mercado regular, un kilo cuesta alrededor de 80 euros.

 


Cafés que pasan por el sistema digestivo de un animal


El caso más llamativo es el Black Ivory, de Tailandia. Los elefantes comen cerezas de café arábica y los granos se recuperan, se lavan, se seleccionan y se tuestan. Se necesitan entre 33 y 35 kilos de cerezas para obtener un kilo de producto, y la producción ronda los 225 kilos al año. Según la fuente, su precio va de unos 1,100 dólares a 2,500 euros o 3,000 dólares por kilo, una diferencia que refleja que las cifras varían según el canal de venta y la fecha. La marca asegura que parte de sus ingresos se destina a la Fundación de Elefantes Asiáticos del Triángulo Dorado, y describe la taza como suave, con notas de chocolate, nuez, tamarindo y especias.

 


Una lógica parecida sigue el Misha, de Perú, que se produce con granos consumidos por el coatí, pariente sudamericano del mapache. En su paso por el animal, los granos se encuentran con frutas como piña o papaya, cuyo rastro se atribuye a su sabor. Después se recolectan y se tuestan a poco menos de 220 grados. Su precio ronda los 1,400 a 1,500 euros por kilo, y se exporta sobre todo a Estados Unidos, Europa y Emiratos Árabes.

 


El Kopi Luwak, de Indonesia, es quizá el más famoso: las civetas consumen las cerezas y los granos se recuperan para su limpieza y tueste. Su precio varía mucho según el origen y la autenticidad, de unos 800 a 1,200 euros el kilo en algunas fuentes y hasta 1,800 euros en otras. Su fama viene acompañada de una polémica: ante los altos precios, muchas civetas han sido enjauladas en espacios reducidos, y organizaciones de bienestar animal calculan decenas de miles de ejemplares en cautiverio. Por eso conviene fijarse en la procedencia y en las condiciones de producción.

 


Por origen, cosecha y escasez


Otros cafés deben su precio a la geografía y al trabajo detrás de cada grano. El Ospina, de Colombia, viene de una familia con cinco generaciones en el negocio; se cultiva en suelo volcánico a gran altitud, se cosecha a mano y ofrece notas de caramelo, avellana y frutas tropicales, a unos 1,250 euros por kilo. De Guatemala, la Finca El Injerto es reconocida por sus granos peaberry, pequeños y densos, y por su agricultura sostenible, con un precio cercano a los 1,100 euros por kilo.


Más abajo en la escala de precios, pero igual de singulares, están otros casos. El Excelsa fue descubierto en 1904 cerca del Lago Chad y representa cerca del 1% de la producción mundial; su planta puede alcanzar 20 metros y su sabor fuerte y terroso hace que suela mezclarse con otros granos, a unos 200 euros el kilo. En Santa Elena, la isla donde estuvo exiliado Napoleón, se sembraron semillas procedentes de Mocha, Yemen, en 1733; hoy el café se cultiva y procesa a mano, con notas de avellana, chocolate y almendra, y se vende entre 150 y 200 euros por kilo.


El Jamaica Blue Mountain debe cultivarse entre 550 y 1,700 metros de altitud, y la niebla de la zona retrasa la maduración del grano y le da su carácter; llega a costar hasta 150 euros por kilo. Por último, el Kona de Hawái crece en un cinturón de unos 30 km de largo por 3 de ancho, en laderas volcánicas. Su producción anual ronda las 3,300 toneladas, casi mil veces menos que la de Brasil, y los costos de mano de obra e insumos son altos, por lo que en Alemania se paga cerca de 100 euros por kilo.

 


¿Por qué cuestan tanto?


El precio depende de la escasez, del trabajo que exige cada grano y de la demanda de compradores especializados. En los cafés de animales, el bajo rendimiento y la recolección manual pesan mucho. En los de finca, cuentan la altitud, la selección y la reputación del productor. En el caso del Geisha panameño, es la subasta la que fija el precio de un lote único. Los precios aquí citados son aproximados, provienen de distintas fuentes y fechas, y pueden variar según el país y el canal de venta.