SECCIONES

Siguenos en nuestras redes sociales

logo bajanews

BAJA

NEWS

CALI-BAJA NACIONAL INTERNACIONAL DEPORTES ENTRETENIMIENTO VIDA Y ESTILO POLICIACA CIENCIA Y TECNOLOGÍA BUSINESS

Suscríbete

¿Por qué los gatos negros están relacionados con las brujas?

VIDA Y ESTILO

05-10-2026


Foto: Web

Foto: Web

Redacción BajaNewsMx
Editorial bajanews.mx| BajaNews
Publicado: 05-10-2026 14:29:04 PDT

De símbolos sagrados en la antigüedad a supuestos animales asociados con el mal, los felinos de pelaje oscuro quedaron atrapados durante siglos en relatos de magia, religión y superstición

Los gatos negros han sido considerados durante siglos como animales misteriosos y, en distintas culturas, se les ha relacionado tanto con la protección como con la brujería y las fuerzas sobrenaturales. Esta percepción no surgió de una sola tradición, sino de una combinación de creencias religiosas, relatos populares y temores hacia lo desconocido.


Mucho antes de que fueran vinculados con las brujas, los felinos tenían un lugar importante en diversas culturas antiguas. En Egipto, por ejemplo, los gatos estaban asociados con Bastet, una deidad relacionada con la fertilidad y la protección. La presencia del felino también aparece en distintas tradiciones de Europa y del Mediterráneo, donde adquirió diferentes significados.

 


En la mitología nórdica, Freyja, relacionada con la magia y el mundo de los muertos, era representada en un carro tirado por gatos. En otras tradiciones, como la celta, estos animales eran considerados guardianes de otros mundos, lo que contribuyó a reforzar su carácter enigmático.


De animales misteriosos a compañeros de las brujas


La asociación entre gatos y brujería tomó mayor fuerza en Europa durante la Edad Media. En una época marcada por la persecución de personas acusadas de practicar hechicería, comenzaron a difundirse relatos en los que los felinos aparecían como acompañantes de las supuestas brujas.


Algunas creencias sostenían que los gatos obedecían las órdenes de quienes practicaban magia, mientras que otras afirmaban que podían tratarse de brujas transformadas o espíritus que ayudaban a sus dueñas.

 


La imagen del gato negro terminó adquiriendo una carga particularmente negativa. Un ejemplo importante se encuentra en la bula Vox in Rama, emitida en 1233 por el papa Gregorio IX, en la que se describían prácticas atribuidas a grupos considerados heréticos y se mencionaba la figura de un gato negro dentro de esos relatos.


Con el paso del tiempo, estas historias contribuyeron a relacionar el color negro con el mal, la noche y lo oculto. Durante periodos de epidemias y temor social, los gatos también fueron señalados injustamente como responsables de desgracias, lo que provocó persecuciones y matanzas en algunas regiones europeas.

 


Una superstición que no es universal


Aunque en buena parte de Occidente el gato negro terminó asociado con la mala suerte, esta interpretación nunca fue compartida por todas las culturas.


En el antiguo Egipto, los felinos eran objeto de respeto y estaban vinculados con divinidades protectoras. En países como Japón y Escocia, además, existen tradiciones en las que la aparición de un gato negro puede interpretarse como un signo de prosperidad o buena fortuna.


Esto demuestra que la percepción negativa del gato negro no es una característica universal del animal, sino el resultado de determinadas tradiciones culturales.

 


El mito llegó hasta la cultura popular


Con el paso de los siglos, la figura del gato negro permaneció vinculada a las historias de brujas y magia. La literatura, el cine, las series y las celebraciones de Halloween ayudaron a mantener vigente esta imagen.


Aún existen creencias relacionadas con la supuesta capacidad de los gatos para percibir presencias o energías que los seres humanos no pueden detectar. Sin embargo, estas afirmaciones forman parte del folclore y las tradiciones esotéricas, no de hechos científicamente comprobados.


La relación entre estos animales y la brujería también ha provocado preocupaciones entre organizaciones de protección animal, especialmente durante Halloween, debido al temor de que algunos ejemplares sean adoptados con fines distintos a brindarles un hogar.


En algunos lugares de Estados Unidos, refugios han establecido restricciones temporales para la adopción de gatos negros durante esta temporada como medida preventiva.

 


Un animal que carga con siglos de superstición


La mala fama de los gatos negros tiene más relación con la historia y las creencias humanas que con las características de estos animales. Su pelaje oscuro, sus hábitos nocturnos y su comportamiento independiente contribuyeron a convertirlos en protagonistas de relatos sobre lo misterioso y lo desconocido.


Aunque todavía forman parte del imaginario relacionado con las brujas, los gatos negros no son animales malignos ni existen pruebas que sustenten que posean poderes sobrenaturales.


Su historia, más bien, muestra cómo las sociedades han construido explicaciones y supersticiones alrededor de aquello que desconocen. De símbolos protectores en algunas civilizaciones a supuestos compañeros de las brujas en la Europa medieval, los gatos negros han recorrido un largo camino cultural que todavía permanece presente en la imaginación colectiva.